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2006 ha sido, sin ninguna duda, un año histórico para Grupo SOS, que ha logrado consolidarse como líder mundial del aceite de oliva y caminar con paso firme hacia su objetivo estratégico claro de ser la primera compañía mundial de productos de la dieta mediterránea. Así, las cifras que a continuación les presentamos confirman que, año tras año, seguimos creciendo y cumpliendo objetivos.
El ejercicio 2006 ha sido difícil pues la elevada volatilidad de los precios del aceite, motivada fundamentalmente por la existencia de fuertes tensiones especulativas, se dejó sentir prácticamente hasta finales del año y repercutió negativamente en nuestros resultados. Grupo SOS se vio obligado a ajustar al máximo los márgenes para poder cumplir los compromisos internacionales y mantener cuota de mercado en el exterior.
Grupo SOS aprovechó la coyuntura para fortalecer su posición internacional y comprar empresas aceiteras. Así, entre finales de 2005 y principios de 2006, adquirió Minerva Oli y Carapelli, dos aceiteras italianas líderes en su mercado y con posiciones destacadas en Europa, Estados Unidos y Australia. La incorporación de las compañías italianas catapultó a Grupo SOS al liderazgo mundial del aceite de oliva, con un 15% de cuota de mercado y presencia en los cinco continentes a través de sus primeras marcas: Carbonell, Koipe, Carapelli y Sasso.
Las adquisiciones no se centraron exclusivamente en la división aceitera, ya que en enero de 2006, Grupo SOS se hizo con el control de Lassie, la primera marca de arroz en Holanda, perteneciente al Grupo Sara Lee. La compra de Lassie ha servido de plataforma para la introducción de nuestros productos en Holanda y otros países limítrofes. De hecho, con esta operación, hemos conseguido fortalecer nuestra presencia no sólo en arroz, sino también en aceite de oliva y aceitunas.
El capítulo de adquisiciones se cerró a finales de año con la incorporación de Friol, la marca italiana de aceite de semillas líder en aceite para fritura. Con esta adquisición, Grupo SOS se consolidó como líder del sector de aceites alimenticios en Italia.
Es indudable que la estrategia de crecimiento de Grupo SOS se fundamenta en gran medida en la adquisición de compañías y marcas líderes. En este ejercicio, Grupo SOS ha recurrido a la emisión de participaciones preferentes para financiar estas adquisiciones. La emisión se colocó con éxito en el mes de diciembre e incluso tuvo que ser ampliada hasta los 300 millones de euros debido a la demanda.
Así pues, la política de adquisiciones nos ayudó a solventar un año complicado y al final de ejercicio las cifras nos dieron la razón, ya que, a pesar de la coyuntura, Grupo SOS logró incrementar sus ventas un 17,3% con respecto al ejercicio anterior, hasta los 1.471 millones de euros. El EBITDA también creció, un 49,0%, hasta los 80,8 millones de euros; y, por último, el beneficio neto aumentó hasta los 11,7 millones de euros, un 21,1% más que en el ejercicio precedente.
De esta forma, salimos fortalecidos de un contexto difícil, lo que nos permite encarar el año 2007 con gran optimismo. Uno de nuestros objetivos fundamentales en este año es el Proyecto Tierra, que les presentamos hace unos meses. Este plan surge como respuesta al progresivo incremento del consumo mundial de aceite de oliva, que entre 1991 y 2005 ha aumentado de 1,67 millones de Tn a 2,92 millones de Tn, lo que equivale a un incremento de un 75%. Sin embargo, la producción no ha sido capaz de crecer con la demanda y en ocasiones la ha limitado, lo cual ha generado situaciones de gran volatilidad en los precios que han repercutido negativamente en la tendencia de la demanda.
Así las cosas, Grupo SOS se ha planteado fomentar la producción mediante la modernización del olivar para atender a una demanda creciente: el Proyecto Tierra impulsará la producción mundial y la productividad del campo a través de la plantación de olivar de alto rendimiento. Con tecnología y una transformación hacia un cultivo más eficiente, España liderará la carrera mundial que permita proporcionar precios de mercado estables y razonables y de esa forma, atender a una demanda que verá doblar el consumo mundial de aceite de oliva en los próximos años.