



Es recomendable que los carbohidratos que ingiramos provengan de distintos alimentos, aprovechando así los nutrientes que se encuentran en cada uno de ellos. Con una alimentación variada conseguimos asegurarnos de estar tomando los nutrientes necesarios.
Entre los beneficios que nos aportan de los carbohidratos, se encuentran las siguientes:
Una dieta rica en carbohidratos puede prevenir la acumulación de grasa. Esto se debe a que los carbohidratos tienen menos calorías por gramo que la grasa y a que nos proporcionan rápidamente una sensación de saciedad, evitando la propensión a comer en exceso.
Los azúcares y almidones nos proporcionan una fuente de energía que podemos aprovechar rápidamente para el rendimiento físico. De igual manera, el cerebro necesita la glucosa que producen, ya que no puede utilizar las grasas como fuente de energía.
Las fibras alimenticias, por su parte, nos ayudan a regular el tránsito intestinal.